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jueves, 3 de noviembre de 2016

55 Encuentro Nacional de la Red Cáritas

Cáritas del Callao participó del 24 al 26 de octubre del 55 Encuentro Nacional de la Red Cáritas en el Perú con el lema "Misericordiosos como el Padre".

Este evento organizado por "Cáritas del Perú" tiene la finalidad de fortalecer los fundamentos teológicos y pastorales de la Red Cáritas en el Perú para favorecer el desarrollo de capacidades humanas y técnicas.

La inauguración del evento estuvo a cargo del Presidente de Cáritas del Perú, Mons. Richard Alarcón Urrutia.

En este encuentro participan los Secretarios Generales y otros representantes de las 48 Cáritas Diocesanas distribuidas en todo el territorio nacional, quienes reflexionan sobre el Evangelio de la Caridad, que es la verdadera razón de ser de Cáritas. Además, trabajan herramientas para mejorar la labor al servicio de los más necesitados del país.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Caritas Callao organizó el II Concurso Gastronómico Diocesano

CÁRITAS CALLAO ORGANIZÓ EL II CONCURSO GASTRONÓMICO DIOCESANO
En el marco del Día Mundial de la Alimentación (16 de octubre), del Año de la Misericordia (…“Dar de comer al hambriento”, “dar de beber al sediento”…) y en el desarrollo de actividades propias dentro de unos de los ejes estratégicos de Cáritas: "Dignidad de la persona humana y desarrollo social integral", Caritas Callao organizó el pasado sábado 22 de octubre el Segundo Concurso Gastronómico en la diócesis chalaca. Este evento se llevó a cabo en coordinación con la Institución Educativa Parroquial “JUNIOR CESAR DE LOS RÍOS”.

El concurso fue inaugurado el año pasado por el Obispo del Callao, Monseñor José Luis del Palacio.
Este año han participado 9 colegios parroquiales y 5 CETPROs, quienes presentaron sus diferentes propuestas de platos, utilizando como insumo central a la quinua.
Los ganadores de este concurso fueron:

En la categoría de Colegios:
- Primer puesto: los representantes del SANTA MARIA DE GUADALUPE, quienes ganaron con un guiso “TRIGO CAMPESINO CON CHARQUI” y postre “CHEESCAKE DE QUINUA Y MARACUYÁ”
- En el Segundo lugar quedó el VIRGEN DE LA ESPERANZA quienes prepararon un suculento “GUISO DE QUINUA” y de postre “FLAN DE QUINUA”
- En Tercer lugar quedó la IEP JUNIOR CESAR DE LOS RIOS, con el guiso “PICANTE DE POTA A NUESTRO ESTILO” y el postre “TRUFAS DE CHOCOLATE Y QUINUA”

En la categoría de CETPROS los ganadores fueron:
- Primer puesto: los representantes de FUNDACIÓN PACHACUTEC, quienes ganaron con un de guiso “SUEÑO IBERICO” y un delicioso postre “CROCANTE DE QUINUA”
- En el Segundo lugar quedó el CETPRO SAN JOSÉ ARTESANO quienes nos deleitaron con un “ENRROLLADO DE JUREL CON MASHUA GLASEADA” y de postre “MOUSSE DE GRANAL”

El jurado lo conformaron representantes del MIDIS y de Cáritas del Callao.

Los premios otorgados por el jurado, conformado por representantes de Cáritas del Callao, fueron: Quinua, Juego de comedor, juego de vajillas variadas, utensilios de cocina, alimentos no perecuibles y módulos didácticos.

Los objetivos del concurso han sido los siguientes:
- Promover la participación de Obras Sociales de la Diócesis del Callao (en este caso de los colegios parroquiales y CETPROS)
- Promover la participación de alumnos, docentes y padres de familia de las instituciones educativas y CETPROS.
- Promover el consumo de cereales andinos y alimentos fuentes de hierro, como alternativas en la prevención y tratamiento de la desnutrición y anemia en grupos vulnerables.
- Difundir y compartir alternativas de preparaciones balanceadas, a partir del talento de los participantes.


REPRESENTANTES INSTITUCIONES EDUCATIVAS PARROQUIALES (9)
1. SANTA MARIA DE GUADALUPE
1. Stiffany Alzamora,
2. Rosa Ticona
3. Lezi Chumpitazi
2. VIRGEN DE LA ESPERANZA
1. Kiara Daniela Arias Córdova
2. Emily Deyfilia Frassineti Asayag
3. Nicolás Mitchel Tipiani Weninger
4. Tayssa De Los Santos Asalde
3. JUNIOR CESAR DE LOS RIOS
1. Díaz Santos Diana Jazmin
2. Vértiz Samamé Katiuska
3. Chunga Ipanaqué Ricardo
4. Ruiz Sinti Stephanie
4. NAZARETH
1. Liliana Ramos
2. Margarita Espinoza
3. Rosario de Jesus Ruiz Balladares
4. Rosa Mejia Garcia
5. CLARA COGORNO DE COGORNO
1. Karen Beatriz Sanchez Loayza
2. Violeta Janeth Rosillo Chunga

6. CARIDAD DEL SANTISIMO SACRAMENTO
1. Delia Abregu Aquise
2. Judith Pari Pilco
7. SANTA ANA
1. Fanny Zapata Enriquez
2. Anali Zavaleta Lovaga
3. Teresa Basurco Quispe
4. Sara Castillo Chong
8. JESÚS MAESTRO
1. Marisol cespedes
2. Maricielo castañeda
3. Marisú Huamaní
4. Karín Córdova
9. SAN LUIS GONZAGA
1. Melva Jacobo
2. Rina Segura
REPRESENTANTES CETPROS (5)
1. FUNDACIÓN PACHACUTEC
1. Diego Yvan Gregory Salguero Cordero
2. Harold Jesús Maqui Muñoz
3. Yoselyn Sanabria Espinoza
4. Ruben Dueñas Saldaña
2. SAN LUIS GONZAGA
1. Huerta Cabrera de Vega, María
2. Melgarejo Mendez, Ruth
3. Osorio Tamara, Kelly
3. SAN PABLO DE LA CRUZ
1. Beatriz Benedicta Hidalgo Rivera
2. Tatiana Ramos Castillo
3. Maricielo Pereyra Pacheco
4.Hellen Alvarado Puicon
4. VIRGEN DEL CARMEN
1. Jessica Mc Evoy Roditi
2. Jaqueline Villanueva Rodan
3. Fabiola Bejar Cisneros
4. Sandra Atoche Alvan
5. SAN JOSÉ ARTESANO
1. Profesora: María Luna Mori
2. Tejada Ninatanta, Kelly Paola
3. Profesor: Julio Calderón Quispe
4. Yolanda María Sánchez Valverde

jueves, 18 de agosto de 2016

miércoles, 27 de abril de 2016

El Buen Samaritano y la verdadera Misericordia: lo cura, lo lleva, lo cuida... y PAGA. (Papa Francisco)

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!


Hoy reflexionamos sobre la parábola del buen samaritano (cfr Lc 10,25-37). Un doctor de la Ley pone a prueba a Jesús con esta pregunta: “Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?” (v. 25).

Jesús le pide que responda él mismo, y lo hace perfectamente: “Amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza y con toda tu mente, y al prójimo como a ti mismo” (v. 27). Por tanto Jesús concluye: “Haz esto y vivirás” (v. 28).

Entonces ese hombre plantea otra pregunta, que se hace preciosa para nosotros: “¿Quién es mi prójimo?” (v. 29), y pone como ejemplo: “¿mis parientes?, ¿mis compatriotas?, ¿los de mi religión?…”. En resumen, quiere una regla clara que le permita clasificar a los otros en “prójimo” y “no prójimo”. En esos que pueden convertirse en prójimo y los que no pueden convertirse en prójimo.

Y Jesús responde con una parábola, que muestra a un sacerdote, un levita y un samaritano. Los dos primeros son figuras relacionadas al culto del templo; el tercero es un judío cismático, considerado como un extranjero, pagano e impuro. Es decir, el samaritano. En el camino de Jerusalén a Jericó el sacerdote y el levita se encuentran con un hombre moribundo, que los bandidos le han asaltado, robado y abandonado. La Ley del Señor en situaciones similares prevé la obligación de socorrerlo, pero ambos pasaron de largo sin detenerse. Tenían prisa, no sé, el sacerdote quizá ha mirado el reloj y ha dicho ‘pero llego tarde a misa, tengo que decir misa’. El otro ha dicho ‘pero no sé si la ley me permite porque hay sangre ahí y seré impuro’. Van por otro camino y no se acercan.

Y aquí la parábola nos ofrece una primera enseñanza: no es automático que quien frecuenta la casa de Dios y conoce la misericordia sepa amar al prójimo. No es automático. Tú puedes conocer toda la Biblia, tú puedes conocer todos los libros litúrgicos, tú puedes conocer toda la teología, pero del conocer no es automático el amar. El amar tiene otro camino, el amor tiene otro camino, con inteligencia pero algo más. El sacerdote y el levita ven, pero ignoran; miran pero no proveen. Sin embargo, no existe verdadero culto si eso no se traduce en servicio al prójimo. No lo olvidemos nunca: frente al sufrimiento de tanta gente agotada por el hambre, la violencia y la injusticia, no podemos permanecer como espectadores. Ignorar el sufrimiento del hombre, ¿qué significa? ¡Significa ignorar a Dios! Si yo no me acerco a ese hombre, esa mujer, ese niño, ese anciano, esa anciana que sufre, no me acerco a Dios.

Pero vayamos al centro de la parábola: el samaritano, es decir el despreciado, ese sobre el que nadie hubiera apostado nada, y que aún así tenía también él sus compromisos y sus cosas que hacer, cuando vio al hombre herido, no pasó de largo como los otros dos, que estaban vinculados al templo, sino que “tuvo compasión”, así dice el Evangelio, tuvo compasión (v. 33). Es decir, el corazón y las entrañas se conmovieron. Esta es la diferencia. Los otros dos “vieron”, pero sus corazones se quedaron cerrados, fríos. Sin embargo el corazón del samaritano estaba en sintonía con el corazón mismo de Dios.

De hecho, la “compasión” es una característica esencial de la misericordia de Dios. Él tiene compasión de nosotros. ¿Qué quiere decir? Sufre con nosotros, Él siente nuestros sufrimientos. Compasión, sufre con. El verbo indica que las entrañas se mueven y tiemblan ante el mal del hombre.

Y en los gestos y en las acciones de buen samaritano reconocemos el actuar misericordioso de Dios en toda la historia de la salvación. Es la misma compasión con la que el Señor viene al encuentro de cada uno de nosotros: Él no nos ignora, conoce nuestros dolores, sabe cuándo necesitamos ayuda y consuelo. Está cerca de nosotros y no nos abandona nunca.

Cada uno de nosotros, podemos hacernos la pregunta en el corazón, ¿yo lo creo? ¿Creo que el Señor tiene compasión de mí, así como soy, pecador, con tantos problemas y tantas cosas? Pensar en eso y la respuesta es sí. Cada uno debe mirar en el corazón si tiene la fe en esta compasión de Dios. De Dios bueno que se acerca, nos sana, nos acaricia y si nosotros lo rechazamos él espera, es paciente, siempre junto a nosotros.

El samaritano se comporta con verdadera misericordia: cura las heridas de ese hombre, lo lleva a una pensión, lo cuida personalmente, paga su asistencia. Todo eso nos enseña que la compasión, el amor, no es un sentimiento vago, pero significa cuidar del otro al punto de pagar personalmente. Significa comprometerse cumpliendo todos los pasos necesarios para “acercarse” al otro hasta identificarse con él: “amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Este es el mandamiento del Señor.

Concluida la parábola, Jesús gira la pregunta del doctor de la Ley y le pregunta: “¿Quién de estos tres te parece que haya sido el prójimo de aquel que había caído en las manos de los bandidos?” (v. 36). Finalmente la respuesta es clara: “El que ha tenido compasión de él” (v. 27).

Al inicio de la parábola para el sacerdote y el levita el prójimo era el moribundo; al finalizar el prójimo es el samaritano que ha estado cerca. Jesús cambia la perspectiva: no hay que clasificar a los otros para ver quién es el prójimo y quién no. Tú puedes convertirte en prójimo de quien esté en necesidad, y lo serás si tu corazón tiene compasión. Es decir, tienes esa capacidad de sufrir con el otro.

Esta parábola es un buen regalo para todos nosotros, ¡y también un compromiso! Jesús nos repite a cada uno de nosotros lo que dijo al doctor de la Ley: “Ve y haz tú lo mismo” (v. 37).

Estamos todos llamados a recorrer el mismo camino del buen samaritano, que es figura de Cristo: Jesús se ha inclinado ante nosotros, se ha hecho nuestro siervo, y así nos ha salvado, para que también nosotros podamos también amarnos como Él nos ha amado. De la misma forma.


lunes, 28 de marzo de 2016

"Dios ha vencido el egoísmo y la muerte con las armas del amor; su Hijo, Jesús, es la puerta de la misericordia" Francisco

Fragmentos del mensaje Urbi et Obi 2016 del Papa Francisco:


"Jesucristo, encarnación de la misericordia de Dios, ha muerto en cruz por amor, y por amor ha resucitado. Por eso hoy proclamamos: ¡Jesús es el Señor!


Su resurrección cumple plenamente la profecía del Salmo: «La misericordia de Dios es eterna», su amor es para siempre, nunca muere. Podemos confiar totalmente en él, y le damos gracias porque ha descendido por nosotros hasta el fondo del abismo.

Ante las simas espirituales y morales de la humanidad, ante al vacío que se crea en el corazón y que provoca odio y muerte, solamente una infinita misericordia puede darnos la salvación. Sólo Dios puede llenar con su amor este vacío, estas fosas, y hacer que no nos hundamos, y que podamos seguir avanzando juntos hacia la tierra de la libertad y de la vida.

El anuncio gozoso de la Pascua: Jesús, el crucificado, «no está aquí, ¡ha resucitado!» (Mt 28,6), nos ofrece la certeza consoladora de que se ha salvado el abismo de la muerte y, con ello, ha quedado derrotado el luto, el llanto y la angustia (cf. Ap 21,4).

El Señor, que sufrió el abandono de sus discípulos, el peso de una condena injusta y la vergüenza de una muerte infame, nos hace ahora partícipes de su vida inmortal, y nos concede su mirada de ternura y compasión hacia los hambrientos y sedientos, los extranjeros y los encarcelados, los marginados y descartados, las víctimas del abuso y la violencia. El mundo está lleno de personas que sufren en el cuerpo y en el espíritu, mientras que las crónicas diarias están repletas de informes sobre delitos brutales, que a menudo se cometen en el ámbito doméstico, y de conflictos armados a gran escala que someten a poblaciones enteras a pruebas indecibles.

"Que el mensaje de vida, proclamado por el ángel junto a la piedra removida del sepulcro, aleje la dureza de nuestro corazón..."

"Que la imagen del hombre nuevo, que resplandece en el rostro de Cristo, fomente la convivencia..."

"Que el Señor Jesús, nuestra paz (cf. Ef 2,14), que con su resurrección ha vencido el mal y el pecado, avive en esta fiesta de Pascua nuestra cercanía a las víctimas..."

"DIOS HA VENCIDO EL EGOÍSMO Y LA MUERTE CON LAS ARMAS DEL AMOR; SU HIJO, JESÚS, ES LA PUERTA DE LA MISERICORDIA, ABIERTA DE PAR EN PAR PARA TODOS...

"El Cristo resucitado, anuncio de vida para toda la humanidad que reverbera a través de los siglos, nos invita a no olvidar a los hombres y las mujeres en camino para buscar un futuro mejor. Son una muchedumbre cada vez más grande de emigrantes y refugiados —incluyendo muchos niños— que huyen de la guerra, el hambre, la pobreza y la injusticia social. Estos hermanos y hermanas nuestros, encuentran demasiado a menudo en su recorrido la muerte o, en todo caso, el rechazo de quien podrían ofrecerlos hospitalidad y ayuda."

"Con nuestros hermanos y hermanas perseguidos por la fe y por su fidelidad al nombre de Cristo, y ante el mal que parece prevalecer en la vida de tantas personas, volvamos a escuchar las palabras consoladoras del Señor: «No tengáis miedo. ¡Yo he vencido al mundo!» (Jn 16,33). HOY ES EL DÍA BRILLANTE DE ESTA VICTORIA, PORQUE CRISTO HA DERROTADO A LA MUERTE Y SU RESURRECCIÓN HA HECHO RESPLANDECER LA VIDA Y LA INMORTALIDAD (2 Tm 1,10). «NOS SACÓ DE LA ESCLAVITUD A LA LIBERTAD, DE LA TRISTEZA A LA ALEGRÍA, DEL LUTO A LA CELEBRACIÓN, DE LA OSCURIDAD A LA LUZ, DE LA SERVIDUMBRE A LA REDENCIÓN. POR ESO DECIMOS ANTE ÉL: ¡ALELUYA!»

A quienes en nuestras sociedades han perdido toda esperanza y el gusto de vivir, a los ancianos abrumados que en la soledad sienten perder vigor, a los jóvenes a quienes parece faltarles el futuro, a todos dirijo una vez más las palabras del Señor resucitado: «Mira, hago nuevas todas las cosas... al que tenga sed yo le daré de la fuente del agua de la vida gratuitamente» (Ap 21,5-6)..."


lunes, 30 de noviembre de 2015

Cáritas Callao en el Encuentro Nacional de Derechos Humanos y Pastoral Social

Los días miércoles 25 y jueves 26 de noviembre, Cáritas del Callao ha participado del Encuentro Nacional de Derechos Humanos y Pastoral Social

Mesa de trabajo de Cáritas durante el Encuentro

En continuidad de la celebración de los 50 años de CEAS (Comisión Episcopal de Acción Social), al servicio de la Iglesia y del pueblo de Dios del Perú, reconociendo que el Papa Francisco nos desafía a volver a lo fundamental de nuestra Fe y asumir el cuidado de la vida frágil; se vio necesario propiciar un espacio de reflexión y diálogo sobre la pastoral de derechos humanos, como parte de la pastoral social en el Perú, y su proyección, en el que poder profundizar sobre el momento que estamos viviendo y el planteamiento de propuestas de líneas pastorales para este tiempo de gracia y en perspectiva, estando ad portas de iniciar el Año Santo Extraordinario de la Misericordia.

Es con esta finalidad que se ha realizado el Encuentro Nacional de Derechos Humanos y Pastoral Social: “La Pastoral de derechos humanos y la Pastoral Social en el Perú;  Nuevos desafíos a la luz del Magisterio del Papa Francisco” los días miércoles 25 y jueves 26 de noviembre del presente, en la Casa de Retiro de los Padres de Santiago Apóstol, ubicada en Pedro de Osma No. 430, Barranco.